Los restos de Australia


No son pocas las sensaciones que este Gran Premio de Australia 2012 nos ha hecho experimentar a lo largo del fin de semana. Muchos las han resumido en palabras y en titulares hirientes y de regocijo, otros se han centrado únicamente en la desgracia de equipos como Ferrari o la gran odisea de Pastor Maldonado. También son numerosos aquellos que, en seguida, han preferido llamar a las puertas de Malasia aguardando a que despeje el temporal. Pero si hay algo cierto en todas las sinopsis de la última carrera de Albert Park es la sorpresa generalizada.

Raikkonen: ‘Me siento como si nunca me hubiese ido’

Las declaraciones del finlandés resumen un gran premio redondo en el que incluso aficionados y pilotos compartían la misma sensación. La primera carrera del año no ha sido para nada lo que esperábamos. A pesar de una pretemporada que ya pronosticaba el cambio de tendencia en la Fórmula 1, la resaca de las 58 vueltas al trazado australiano ha sido mejor de lo imaginado.

McLaren tenía la especial necesidad de demostrar que este año no necesitarían segundas oportunidades para conseguir los restos de un equipo como Red Bull. Sí, estaban fuertes emocional y técnicamente, pero nadie imaginaba que se llevarían así la pole y menos la carrera. Una vuelta le sirvió a Lewis Hamilton para armar a la revolución del paddock con la pasión que le caracteriza.

La gran promesa de Ron Dennis aparecía el sábado con los pies en la tierra de nuevo tras una más que polémica campaña en 2011. Por si eso no era suficiente el otro británico se alzó como nunca con una carrera perfecta demostrando una vez más por qué ha sido campeón y subcampeón del mundo. Una buena forma para Button de dejar patente, de nuevo, que lleva el número tres en su monoplaza y no el cuatro.

Los test de invierno, las contrataciones de última hora e incluso los días que tardaron en incorporarse al resto de los equipos -no fue hasta el 21 de febrero en Montmeló- parecían dar al nuevo equipo de Ross Brown un margen de beneficio considerable. La cuestión no estaba en si el coche conseguido por estos ingenieros, que recuerdan a la edad dorada de Ferrari y el Kaiser, dejaría atrás a las sombras del desastroso W02 porque eso ya se había demostrado antes de la carrera.

El conducto-F, ese que una decena de mecánicos se empeñan en esconder de las cámaras, ha sido completo objeto de envidia en el paddock, tanto es así que incluso las escuderías se han cansado de proclamar su ilegalidad esta semana. Pero el verdadero comecocos entre los especialistas antes de la carrera era si alguno de los dos pilotos del equipo tendrían la fortaleza necesaria para llevar al W03 a lo más alto.

Sin embargo, una vez más el asfalto fue testigo de una venida a menos. Los tiempos de clasificación solo fueron suficientes para que Michael Shumacher y Nico Rosberg se situasen en la parrilla como cuarto y séptimo respectivamente. La realidad acabó por llegar a Mercedes GP cuando, a tan solo 12 vueltas del inicio, Michael se topó con problemas de fiabilidad y tuvo que abandonar la pista. Su compañero, en cambio, no pudo con el ritmo en carrera y acabó en la posición número 12 participando en un gran número de luchas de las que, finalmente, salió perdiendo.

Otra sorpresa fue la del tercer puesto en parrilla de Romain Grosjean que perfila el potencial de este joven repescado y pone muchas expectativas en el nuevo Lotus. Sin embargo la mala suerte, o mejor dicho Maldonado, se lo llevó por delante y lo dejó fuera de opciones. Por otro lado, su compañero Kimi Raikkonen avisaba en pretemporada, con una sinceridad inherente, de que su vuelta tenía una finalidad:

‘Espero que el coche sea competitivo porque no soy un buen piloto y quiero volver a la cabeza de carrera’

Hizo el primer tiempo de los primeros test de pretemporada y, con ello, consiguió que sus aficionados no agachasen la cabeza cuando lo elogiaban. El domingo en carrera estuvo increíble, a pesar de haberse clasificado 18º. Su regreso se hizo material en una séptima posición que, aunque a él no le sepa a nada, acaba de demostrar que el Lotus es el tercer coche de la parrilla.

Cabe resaltar también la actuación del histórico equipo Williams que, con su FW34, hizo volar a Pastor Maldonado en el circuito de Albert Park. Luchó con los más grandes después de una salida desde la octava posición y solo un error que desencadenó un golpe contra las barreras le apartó de hacerse con un más que merecido quinto puesto en la última vuelta. Una primera carrera que debe servir para justificar a aquellos que lo defienden frente a su supuesto cartel de piloto de pago. Que otros como Bruno Senna no hayan sido capaces de sacarle el mismo rendimiento al mismo coche debe servir para reflexionar al respecto.

La gran decepción de este año, Ferrari, parece que con Fernando Alonso al volante puede disimularse y hacer situar al equipo como quinta opción de la parrilla. El asturiano cubrió el asfalto como nunca, intentando impedir cualquier adelantamiento después de una gran salida que lo hizo situarse en las posiciones de cabeza. Recordemos que en la clasificación un fallo no le permitió luchar por la Q3 mientras que su compañero, Felipe Massa, no pasó ni la primera criba.

En el olvido quedan ya los comentarios acerca de una posible estrategia de escondite en la pretemporada. El equipo de Montezomolo no rinde y el monoplaza de este año está a 1,5 segundos por vuelta del mejor coche en parrilla, McLaren. La temporada es larga sí, pero la magia de Fernando no siempre funciona, los números demuestran que ni todo el poderío de Maranello pudieron reducir a 0 la distancia con Red Bull de 1,4 segundos el año pasado. Tal es la preocupación que incluso Alonso hace alusión a ella al analizar el desencadenamiento de su lucha con el Williams de Maldonado:

 “Me dio algo de pena cuando vi que se había salido, porque ya faltaba poco para meta y se hubiera merecido el quinto, el sexto o lo que fuese al final, Pero también, desde otro punto de vista respiré profundo, cuando vi que mantenía la quinta posición”

Los Red Bull mejoraron en la vuelta a vuelta, si el circuito hubiera sido más largo no cabe duda de que la lucha entre Vettel y Button hubiese sido épica. Su papel esta temporada es difícil pero todavía son los grandes favoritos, ellos lo saben, pero los aficionados de todo el mundo agradecen que Adrian Newey no haya hecho de las suyas esta temporada. Puede que si Vettel consigue el récord de mayor número de campeonatos consecutivos en una temporada como esta nadie se pregunte más si su éxito se debe a la máquina.

Por último, el mejor papel de la carrera se lo llevan los Sauber. Kobayashi y Pérez tuvieron que hacer frente a numerosas consecuencias de pertenecer al grupo de la mitad de parrilla, pero aún así consiguieron entrar en los puntos y dejar buenas sensaciones en pista. Una gran actuación de ambos únicamente empañada por la sanción al japonés tras la carrera por su accidente con Kimi Raikkonen

 Sergio Pérez (salía último): ‘Por supuesto que no estoy feliz de haber perdido mi posición en la última vuelta, pero estoy muy contento por el equipo, porque haber acabado sexto y octavo es un buen comienzo de temporada’

Una pena que HRT no se haya subido al coche el domingo porque con todas estas sorpresas quién sabe que podría haber conseguido nuestro Pedro, con mejorar una posición su posición de salida creo que valdría para vernos sonreír a todos.


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